Desespesor de la lengua en tiempos interesantes
Por John Jairo Cuevas Mejía
I
hay una narcotización de los afectos para el común vivir
urge un saber afectado por eso que no se dice
comprender la política que invade cuerpos
vínculos que se angostan
se fracturan
en los últimos días de la humanidad
hay un vivir a la deriva
II
Democracia
un nombre en erosión
como los afectos que la sostienen
en esa falta de afectación
desbrujulada la crítica se ata a palabras
que no manchan ni dañan lo que al mundo daña
¿y la Universidad?
midiéndolo todo
auditándolo todo
para medirlo de nuevo y así así
hasta dejar afuera la experiencia del pensar
hasta empequeñecer la vida para lo común
como sombra al atardecer
el individualismo se ensancha
desfonda vínculos
cesa sensibilidades del reconocer para un común estar
instala por doquier el régimen contractual de su mirar
es la Lengua de la democracia la que se agota
paratodeos de TINA
trazos marcas cruces números en celdas que inmovilizan las cuestiones del amor
es el espíritu de la época
festeja acoplamientos de lo social a sus hojas de cálculo
recorta afectos sacrifica preguntas
por modos amurallados para un vivir encantado
III
lejos de gozar entre lamentos por la derrota
se trata de insistir estar sin renunciar a lo común
detenerse en umbrales de lo vivido
arriesgar lo imposible lo innombrado para pensar con otros en medio del estruendo
enardecer una crítica hospitalaria con el aquí y ahora
desplegar potencias de las inconformidades
sin anestesiar la percepción
sin impotenciar la acción
se trata de esquivar fábulas descafeinadas del bien estar
cándidas adecuaciones entre lenguaje y vida
se trata de cultivar palabras que sostengan sin coartadas
ante naufragios de un común vivir
reinventarlo con la materia de lo que no marcha
con lo que falta y tarda en figurarse
para urdir caminos más afables
para atravesar juntas la larga noche
La imagen fue seleccionada por les editores del blog. Fuente: Foto de Michelangelo Buonarroti en Pexels.

