La renuncia
Por Alejandro Moreno Mejía
He decidido no extrañar,
que nada me haga falta y
que la vida no se entere de
mi taciturna presencia.
He renunciado al placer y al dolor.
He renunciado al amor y al odio.
He renunciado al paso lento de los días.
He renunciado a la lluvia y a sus caricias
espontáneas mientras camino.
Estoy decidido a no extrañar
ni siquiera a extrañarme del apellido
más maldecido de esta vida.
He renunciado hasta a peinarme
los cabellos y las explicaciones.
He renunciado a mis razones
y a las razones de los otros.
He renunciado a las consignas,
a las causas y a la nobleza
que socava la sencillez y la vida.
He renunciado a los deseos aprendidos,
a las necesidades innecesarias,
al amor necesario e indispensable.
Estoy decidido, absolutamente decidido
a hacerme un completo ser extraño.
La imagen fue seleccionada por les editores del blog. Fuente: Foto de Мария Кашина en Pexels


